12.29.2008

negro

venía pues yo, leyendo a gabriel garcía marquez i pensaba en la importancia del detalle para situarnos dentro de la historia.
en esta historia del libro de la cándida eréndira, me cuentan del ángel, que no es más que un señor alado... me cuentan de los milagros i de la euforia total.

ahorita tengo ganas, pero tengo flojera de subir.

tengo un polo con rico olor que me transporta a una cama ajena... llena de frasadas, al lado de una ventana del tamaño de la pared. del techo cuelgan 4 pajaritos de distintos colores [aves en picadas, le dicen]; del muro, un pequeño angelito argentino. recuerdo el espacio reducido, con maderas que hacían las veces de libreros y portatodos. del lado izquierdo había una cajita pequeña rellena de tí. del lado derecho, una piedra tallada como para mí. infinitos libros compartidos i una radio que me comunica con tu música suave i algunas veces andina. era lindo ahí, envuelta en frasadas x el frío. la luz baja está bien, un té de manzana también.
el verano pasado fue i ahora será. el otoño que no existe, estuvo bien; el invierno, mejor.

[por favor, una toallita calentita].

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